Antonio
y Chari llevan abriendo y regentando bares para ellos y su extensa
familia toda la vida: El metro, la Taurina, Al-Faray... Nos ocupa hoy
la Peña Flamenca Lepanto, en Mairena del Aljarafe; allí donde esta
localidad se confunde con San Juan.
Allí
me encuentro en familia, con comida de elaboración propia, casera, a
precio y calidad sin competencia. Y Antonio, hoy ya jubilado, ha sido
para mí más que un camarero, es..., somos amigos. Después de
varios años de trato disfruto de su afabilidad y su entrañable
sonrisa, de conversación llena de socarronería, su discreción y
generosidad.
Chari,
entrañable y cercana, no te deja indiferente por su simpatía y
saber estar. Al mando de la cocina dirige un ejército eficaz que
hace que en los momentos de más agobio de público las comandas
salgan sin que la espera se haga interminable.
María
del Mar, su hija, lo mismo está sin parar en la cocina que llevando
la barra, donde José, su pareja, diligentemente atiende y mantiene
en perfecto orden y limpieza la L que separa los dos mundos que se
encuentran en la Peña Flamenca Lepanto.
Manoli, puro nervio y agrado, se deja querer por su profesionalidad y cordialidad en el trato.
Un
prodigio de buen funcionamiento de gestión empresarial doméstica
donde he contado más de diez camareros y cerca de una centena de
comensales en días señalados.
Cuatro
espacios configuran el recinto de la peña:
- La terraza, soleada en invierno y primavera y refugio para las noches de verano.
- El pequeño comedor frente a la barra, que transmite ese aire de casa de comidas durante la semana con sus mesas cubiertas por faldas y calefactores en invierno. Como en casa.
- La barra con su frente de azulejos con escenas que hacen alusión al recinto en el que nos encontramos, templo del cante.
- El salón de actos, convertido en comedor cuando es necesario.
El menudo de Chari es de ternera y va cortado en trozos de tamaño mediano; guiso de caldo suelto, nada pastoso, con algo de patatas guisadas, acompañado con trozos de chorizo y jamón. Para nada sobresale la grasa. Es más bien un guiso de menudo con patatas. La verdura no va pasada siendo evidente su presencia en la cazuela de barro en la que sirven la tapa. Menudo de los de mojar. Excelente.Cuando lo hace con garbanzos, sustituyendo al tradicional cocido con tagarninas de los fines de semana, la textura es más melosa, de cuchareo más denso. Una delicia.Valoración sobre 5:5Dirección: 41927 Mairena del Aljarafe, Sevilla.Teléfono: 954 76 66 42